Estar presente no significa soportarlo todo
La jornada puede llenarse antes de que empiece: mensajes, reuniones, tareas simultáneas y decisiones que parecen urgentes. En ese contexto, una pausa consciente puede ayudarnos a reconocer el estado en el que estamos y elegir cómo responder. No elimina la dificultad, pero puede reducir la reacción automática.
Eso es parte de lo que propone el mindfulness: prestar atención a la experiencia presente con una actitud abierta y sin juzgarla de inmediato. La práctica puede centrarse en la respiración, en las sensaciones corporales o en aquello que está ocurriendo mientras realizamos una actividad cotidiana.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 analizó 27 estudios aleatorizados con 2.506 profesionales sanitarios. Las intervenciones basadas en mindfulness mostraron beneficios a corto plazo en variables relacionadas con el estrés y el bienestar. Los resultados a más largo plazo fueron menos consistentes y los estudios utilizaron programas muy distintos entre sí.
La conclusión razonable no es que el mindfulness "solucione" el estrés. La evidencia indica que puede ser un recurso útil, sobre todo a corto plazo, y que todavía hay preguntas sobre la duración de sus efectos y sobre qué formatos funcionan mejor.
La responsabilidad también es de la organización
La Organización Mundial de la Salud señala como riesgos para la salud mental las cargas excesivas, la falta de control sobre el trabajo, los horarios inflexibles, la indefinición de funciones, el acoso o un estilo de supervisión autoritario. También estima que la depresión y la ansiedad provocan la pérdida de unos 12.000 millones de días de trabajo al año en todo el mundo.
Una sesión de atención plena no corrige estas condiciones. Si la fuente principal del malestar es organizativa, la respuesta también debe serlo: revisar cargas, prioridades, autonomía, relaciones y formas de liderazgo. Ofrecer mindfulness mientras se mantienen intactos los factores de riesgo puede convertir una práctica de cuidado en una exigencia más para la persona.
El enfoque más sensato combina ambos planos. La organización reduce los riesgos que puede prevenir y las personas disponen de recursos voluntarios para regularse, pedir apoyo y actuar con mayor conciencia.
Una práctica breve para recuperar margen
Antes de una reunión o después de una interacción exigente, puedes probar esta pausa de tres minutos:
- Detén la actividad y nota los puntos de contacto del cuerpo con la silla o el suelo.
- Observa tres respiraciones sin intentar modificarlas.
- Pon nombre, de forma sencilla, a lo que está presente: "tensión", "prisa", "cansancio" o "calma".
- Pregúntate qué necesita ahora la situación. Tal vez sea escuchar, pedir una aclaración, posponer una respuesta o establecer un límite.
- Retoma la actividad con una sola intención concreta.
No se trata de dejar la mente en blanco. Distraerse es normal. La práctica consiste en darse cuenta y volver.
Practicar con libertad y cuidado
El mindfulness debe ofrecerse de forma voluntaria y adaptada. Algunas personas pueden sentirse incómodas al dirigir la atención hacia el cuerpo o al permanecer en silencio. Mantener los ojos abiertos, caminar despacio o centrar la atención en sonidos externos son alternativas válidas.
Cuando existe un malestar intenso, persistente o que interfiere en la vida cotidiana, estas prácticas no sustituyen una valoración profesional. Pedir ayuda también es una forma de conciencia y cuidado.
En Altha Studio trabajamos el mindfulness como una capacidad que se entrena: estar presentes, reconocer lo que ocurre y responder con más libertad. Sin promesas rápidas y sin separar el bienestar personal de las condiciones en las que vivimos y trabajamos.
Fuentes
- Yip, J. Y. E. et al. (2024). Effectiveness of mindfulness-based interventions on the well-being of healthcare workers: a systematic review and meta-analysis. General Psychiatry, 37. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11086195/
- Organización Mundial de la Salud. Mental health at work. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-at-work